Salgo por la puerta de mi salón de clases, veo al hombre vanidoso que me desagrada de gran manera. Como una leve exteriorización de mi odio hacia él, mi ego y orgullo se elevan. Estoy en el cuarto piso del edificio, altura en la que se encuentran mis sentimientos de superioridad también. Así voy descendiendo por las escaleras y de igual manera mis pensamientos cambian al paso de cada escalon. Al arrivo del tercer piso me acuerdo de él y de su odio hacia mí, hago el recorrido de las escaleras pensando en el hecho hasta que llego al piso número dos. Ahí me percato de que soy una persona incorrectamente impulsiva, y ya se me olvidó mi orgullo.
Más desciendo y más me siento miserable. Y así, después de que digiero mi desdicha llego al piso tierra y me siento como si estuviera en el subsuelo, y me pregunto: ¿por qué no hay un sótano?
FYI
Il y a 15 ans
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