No le des todos los créditos a mi soledad, tú también has sido el culpable de mi amor sin verdad. Es tu partida y no tu prescencia lo que me enferma, que fácil es disfrazar el miedo con un gran estratagema. Dices que la lealtad es un valor que has mantenido, pero yo sólo veo falta de espontaneidad y miedo a tu mejor amigo. Tantas mujeres tras tus venas que con gran ego enamoras, perdidas en la maravillosidad que en tu música atesoras. Desdichada puedo ser al igual que ellas, aunque tú a mí sí prometiste millones de estrellas.
1 commentaire:
Irenne, tienes mucha razón, estpa muy hermoso el poema.
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