dimanche 1 mars 2009

Mi nota suicida:

Hoy cometí el error más grande de mi vida. Un error del cual estoy segura que me arrepentiré por el resto de mi vida. Un error que dejará una marca permanente e irreversible en mi existencia. Aún así su ausencia me repugna más que su aparición en mi vida.
Hoy me exprimí una espinilla.

vendredi 2 janvier 2009

Sabes?

Te quiero mucho, adios. -dijo Dolores y colgo el telefono.
Asimismo se despidio Ausencia de Dolores, agradeciendole a Dios entre una sonrisa y otra.
Dolores creia en Dios cuando era ni;a, pero ya no mas. A Ausencia, en cambio, le costo mucho trabajo y esfuerzo encontrar la fe en el camino, un camino que no tiene fin. Aun asi, a Ausencia no le preocupaba la falta de eternidad de Dolores. Y por mas que la mama de Ausencia, Soledad, reprochaba a gente como Dolores; Ausencia estaba segura de que su fe bastaria para las dos. Almenos Dolores cree en la fuerza del corazon. Ausencia siempre ha sido de naturaleza optimista. Ella aprendio que tambien hay que darle valor a las cosas malas, y esto lo aprendio gracias a su padrastro Rustico. Ausencia repugnaba tanto a Rustico, que aprendio a amarlo.
Ausencia no sabia amar hasta que conocio a Dolores. Cuando Dolores lloraba, Ausencia siempre la acompa;aba, aun cuando Dolores fingia llorar.
Estando separadas por tierra y mares, Dolores y Ausencia se conocieron como nunca.
Hace dos a;os que Ausencia no ve a Dolores, pero esto nunca ha sido una pena. Aunque Ausencia se mude a casa de su padre Refugio, ella sabe que la admiracion, el amor y la cercania que hay entre ella y Dolores nunca terminara.
Pues sabe que en Soledad siempre existira un Refugio y que en sin Ausencia no hay Dolores.

lundi 15 décembre 2008

Life:


Adriana Carvalho, Love Series: Kiss my ass, copper mesh, 18" x 13", 2008.

samedi 13 décembre 2008

His name is Greg, the one who loves.


¿Qué tan fácil es olvidarme?
Yo aún no olvido el sabor a cigarro de tus labios, tu aliento está impregnado en mi memoria.
Yo sé que para tí sólo fui una noche, mas túu en el día eras el anhelo de esa noche que culminó en mi piel y entre tus manos.
Y todos los que llevan tu nombre me saben a tí.
Yo aún no olvido el lunar al lado de tu ombligo, ni el calor de tus besos en mi pecho.
"Buenas noches" dijiste, y te tapaste la cara con las manos fingiendo dormir. Como si yo pudiera dormir estando a tu lado.
¿Qué tan difícil es recordarme? ¿Me piensas? ¿Recuerdas esa noche de calabazas?
La lágrima que tenía pintada en mi mejilla acompaña mi disfraz de cada día.
Imagino que ya no te pienso y que mi orgullo me hace olvidar, mas nunca voy a poder olvidar el sonido de tus labios contra los mios, ni tus palabras de amor que me llenaron de vacío.
Deja de drogarte y córtate el cabello. Pues el no sentirme no te hará sentir mejor.

mardi 25 novembre 2008

Carta a un Religioso

Perdóname Señor, pues he pecado. De pensamiento, de palabra y de...Nunca me aprendí los versos completos. Confieso que he pecado. He mentido, he dudado, he dañado, he sido lujuriosa. Absuélveme de mis pecados, pues mis rodillas están cansadas de tanto no doblarse. Perdón, pero no creo en el diablo. Sé que te parece algo ilógico, pero yo creo en todo lo que digo y lo que hago y lo que pienso y lo que siento, mas no creo en el diablo.
Creo que la maldad no viene de un lugar en llamas, sino del corazón humano.
Creo en un sólo Dios, padre todo poderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible...Nunca me lo aprendí completo.
Haz de pensar que es muy conveniente para mí creer en Dios y no en el diablo, mas no todo lo que es tiene un origen. El mal no tiene principio ni tiene fin. Simplemente es.
En cambio el bien, el bien fue creado una sola vez, a su imagen y semejanza, y la gente establece el final.
El individuo carece de bien cuando éste lo decide, y ahí empieza el mal. Uno tiene el control sobre la luz, y al igual que el mal, la oscuridad no fue creada, simplemente es. Creo que la oscuridad no es mas que la ausencia de luz, y el diablo existe en la ausencia de Dios.
Pues no hay peor infierno que pasar la eternidad del espíritu bajo la tierra, o dejar el espíritu terminar en la vida finita.

lundi 3 novembre 2008

Despair does not know it is despair.

When the hurting starts to get painful, is because you have lost your balance.

Yo perdí la fe en el criterio humano hace mucho tiempo, mas nunca había perdido la fe en Dios. Cuando la vida da tantas vueltas es difícil mantenerse constante en un punto. Es como si toda la población del mundo saltara sobre una mitad de la tierra, y la tierra saliera de órbita. Supongo que así son las partículas del amor. Desde hace años creo en la vida extraterrestre, mas nunca había creído en la vida que hay dentro de mí. Siempre he sido minimalista.
Es dulce como el claro de luna de DeBussy. Como el hueso que nunca me fracturé, o la sangre que nunca doné. El balance es tan frágil. Y es tan fácil inclinarse hacia un sólo lado, y es tan fácil encantarse con lo dulce, o con lo salado.
Es tan delicioso vivir con el recuerdo del sabor a tabaco en tus labios.
Cómo esperas que me olvide de éste?

samedi 4 octobre 2008

En el 2005 yo pensaba así, y hoy estoy sentada en esa misma banca, aunque con un soundtrack muy diferente:

Ella estaba sentada en su vida, normal, como siempre, lo veía todo, lo escuchaba todo, estaba consciente de lo necesario, y estaba en balance con la sociedad. Un día alguien llegó y le preguntó qué sentía. Ella describió que sentía el aire en sus hombros descubiertos, sentía su corazón palpitar a una velocidad moderada, sentía el peso de su libro sobre sus piernas, sentía la banca sobre la cual estaba sentada aquel fresco día de verano, en el parque... Pero él no quería saber exactamente eso, y ella lo sabía. Calló por un momento, pensando en si debería permanecer así, pues a ella le enseñaron que el sabio calla y habla en ciertos momentos y en ciertas situaciones; o en si debería probar y contestar a tan comprometedora preguta. Optó por tomar la segunda opción, e hizo bien. Ella confesó que no sentía nada. Sorprendido, y sin creer lo que había escuchado, le dijo que no era posible semejante respuesta, y menos semejante verdad. Pues verdad era, y no se había mentido hasta es entonces durante la conversación. Ella dijo que no era algo para alarmarse, que ella no estaba mal. Pero él indignado, dijo que eso era digno de lágrimas. "Lágrimas?" Preguntó ella. "y qué es exactamente eso?". Él, conmocionado le explico lo que una lágrima era físicamente. Y ella, un poco confundida, trató recordar alguna ocasión en la que le hubiera sucedido esa especie de...derrame, y sí, recordó varias ocasiones en su vida en las que había llorado, pero no recordaba por qué exactamente; así que le preguntó al hombre la razón con un normal y convincente "por qué". Y él trató de explicarle todos los motivos comunes y no comunes, buenos y malos, útiles e inútiles... y al finalizar le dijo: "Tuvo usted que haber sentido eso alguna vez." Ella contestó: "Entonces nunca he llorado en mi vida, aunque ninguna de sus aclaraciones me dice si eso es bueno o es malo; supongo, por sus reacciones que para usted es malo. Y eso además de que me me hace quedar como una piedra sin sentimientos, me confunde mas de lo que ya lo estoy, entonces, la siguiente pregunta sería ahora: ¿valdría la pena preocuparme por eso ahora, en este momento, en este lugar? y por consiguiente: ¿tendría que moverme ahora, en este momento de este lugar...? o ¿simplemente no puedo quedarme aquí y esperar, aunque la gente diga que para encontrar se hay que buscar?. El hombre, después de varios minutos de silencio, le contestó: "Entonces usted, ¿espera que el destino con el paso del tiempo venga a usted, le traiga su felicidad y se lleve sus penas y sus problemas? Pues yo diría que no lo esperara más, pero que tampoco salga a buscarlo. La espera le puede dañar, pues nunca se saben los resultados, y el hecho de ansiarlo agitará su orden y su sistema de vida. Así que le pido una muy cordial disculpa por mi anterior reacción, y le aconsejo, no como un amigo, si no como la persona que iba caminando y se sentó a su lado en la banca del parque, que viva, deje vivir y no deje morir, que no espere al destino, pero que tampoco le vaya de encuentro, que encuentre su balance para que un día, (y estoy seguro de ello) alguien encuentre su balance en usted, y cuando menos se lo espere, lo que usted nunca buscó estará ahí, ante sus pies. No fué mi intención alterar su orden ni su sistema, pero sé que tal vez nunca pensó en esto, o tal vez lo pensó demasiado. Nunca pierda la fé en usted, en los demás, ni en Él.