mardi 6 novembre 2007

Nómada

Me siento nómada e inestable, cambiante e inconstante, y eso me hace ser más insegura.
Lo peor de ser nómada es que por un momento la tribu se establece.
Enciendí una fogata, que luego apagué o dejé que apagaran, dejando nada más que cenizas. Siempre duelen las cenizas y los restos del fuego que se encendió alguna vez en algún lugar, en cada persona, en cada recuerdo.
Cenizas de ansiedad, de amor, de música y de mente, de papel con recuerdos y partituras mojadas en el agua salada que salía de mis ojos y se secaba en mis mejillas.
Continúo mi camino, empezar de nuevo. Agregar eslabones a la cadena de mi vida....

1 commentaire:

Cecilia a dit…

yo aveces también me siento así..
en verdad deseo que aquel fuego nunca se hubiera extinguido, que el oxígeno y la madera hubieran sido suficientes, perennes, eternas..
M'Amélie el único consuelo que me queda después de llorar tanto por los lugares fríos por donde alguna vez existió el calor de las llamas, es la esperanza de la vida.
Pues creo que en esta vida todo es como un círculo interminable en donde todas las cosas, personas, situaciones, regresan a su lugar de origen.
Y creo con toda mi alma que su lugar de origen es donde está nuestra felicidad..
Te quiero
y no llores.