Quiero que sepas que he cambiado mucho en este año que hemos estado separadas. He desarrollado muchos miedos, gustos, placeres, y demás, que a tí no te tocó vivir conmigo. Eso me pone triste a veces. Pero también desarrollé nuevas amistades que de cierta manera han sustituído las carencias que tiene mi vida. Tengo una mejor amiga, Anna Cecilia, quien me ha servido de hermana todo este tiempo, asímismo lo han sido Natalia y Sandra. Eso es bueno. Ellas y su familia y sus palabras y su tiempo y sus risas y su angel son mi madre y tú. También tuve un mejor amigo a quien amé, y que estoy segura que tu también amaste alguna vez. Se llamaba Josué. Estoy segura de que lo conoces más de lo que yo, tal vez. Él fue mi padre y mi mentor y mi amor y mi inspiración y mi soporte y mis lágrimas y hasta mi masoquismo. Beso las flores que empiezan a crecer en nuestra terraza, aquellas que alguna vez tu compraste y que planté, esas tampoco te tocó verlas. Están creciendo y las beso con amor para que algún día sean hermosas. Tengo a Daisy, quien también te ama y quien me saca sonrisas aún en los momentos en los que mis ojos me duelen de tanto llorar; momentos llenos de tu banda favorita, Radiohead, y llenos de dibujos y de escritos también. Ahora soy mucho más buena dibujando, escribiendo, tocando el piano y cantando. Ya me verás en mi mejor momento. Mi madre me llama mucho por teléfono, por lo que no he sentido mucho su pérdida temporal. Esas llamadas me han enseñado mucho. Mi madre, siendo la mujer más sabia, y la mejor madre que jamás pudimos haber tenido, me ha enseñado cosas muy valiosas, entre ellas sus teorías feministas acerca de que los hombres no son mas que productores de esperma. Cómo me río y lloro con ella. Es mi mejor amiga, al igual que tú. Quisiera decirte también que por un momento le tuve miedo al agua. Estaba con mis amigas Lizbeth y Mónica y la que alguna vez me amaba, Melany, difrutando una noche del buen clima inestable de mi ciudad de Monterrey, cuando de pronto, en el agua, todas mis inseguridades y miedos y pasiones salieron a flote. Me quedé petrificada en una esquina y no pude nadar a gusto. Mi abuelita es la persona más maternal del mundo. Me da de comer y me sonríe incondicionalmente. A veces se hace creer sorda para que yo pueda ser felíz, y juntas vamos a los eventos artísticos que tanto nos gustan, ya que es muy culta, como las funciones del Ballet de Monterrey. Siempre quise ser una bailarina. Lástima que mi papá no te quiso meter a las clases este año. Mi abuelo es muy sentimental ahora, cada mañana de camino a la escuela me contaba una historia de su vida. 75 años no caben nunca en 15 minutos que dura el trayecto diariamente. Me está enseñando a tocar la guitarra, para que algún día yo sea el orgullo musical de mi padre jazzista. Es increíble cuánto he aprendido a valorar todos los años de mis abuelos. Mi tía me confiesa cosas, y yo tmb a ella. La vida le ha dado más valor y ella le ha dado más valor a Dios en búsqueda de su fortaleza emocional. Yo también lo hago. Las paredes de nuestro cuarto que ahora es mío cada vez se van llenando más de cosas. Van Gogh, Renoir, mi colagge tus pinturas y mis escritos la tapizan con sentimientos enmedio. Ya te entiendo, pues yo tmb he crecido como tú. Empezé a fumar ocasionalmente, y descubrí la satisfacción de la que todos hablan en las clases de calidad de vida. Una bocanada de cáncer me hace sentir increíblemente tonta y satisfecha. El alcohol se convirtió en la fuente de mi diversión y en la excusa perfecta. Aún así, a ojos de mis abuelos soy la nieta perfecta. A ojos de otras personas soy la niña imperfecta. A veces pienso que eres como un angel y que tu piel me hace llorar. Quisiera haber aprendido de tus errores. A veces pensaba que no pertenecía aquí y hasta cantaba que desearía tener un alma y un cuerpo perfectos. Estoy segura de que dentro de mi imperfección soy perfecta. Varias experiencias me han hecho asegurarme de que hay mucha gente que está substimada. Yo dejé a un hombre que me amaba ingenuamente por el ideal de alguien que no existía. Eso me costó crisis existenciales y ataques de pánico y ansiedad, al grado de que Josué me hizo una receta médica directa al manicomio, o al centro de equilibramiento de personas desbalanceadas e inestables. Mis apegos hacia la música y las canciones se ha hehco más grande. Ahora entiendo lo que tú escuchabas. Andrés, tu hermano no se por cuál camino va, pero él al igual que Sergio, no han dejado el camino de los vicios, y son fieles compañeros, junto con unos cuantos más suicidas, de las noches más extremas de su juventud. No los culpo. Estoy segura de que aquí nací, y que en este año morí para voler a nacer. A veces me pongo a pensar, y me lo ha dicho mi amiga Goreti, en que si ésto es lo que estoy pensando a los quince, cuando todavía ni tengo edad para conducir...¿qué estaré pensando a los 20? Cuando tenga la edad de Rafa y Emilio tal vez lo entenderé. Ellos siguen siendo ellos. Rafa sigue en búsqueda de su musa inexistente, y Emilio no se ha quitado el pez de su cuello, sin ni él saber por qué. Te extraña. Al igual que todos. Yo creo que me subestimé. A mi y a mis problemas que creía tener. A veces me hacía la víctima adolescente, y fingía que lo peor era para mí, que no debía haber nacido y que era muy fea. Después me di cuenta de que siempre hay alguien mejor y peor que yo, en todos los aspectos que existan. Debí haber escuchado a la maestra Norma Alfaro cuando me lo dijo en tercero de secundaria. Ya no me da miedo tener sexo. No lo he hecho, pues me da miedo la reacción de mi mamá al saberlo. Aún así soy felíz, ya que unos besos ocasionales y mis fieles chocolates satisfacen cierto deseo físico de la pubertad.