Estoy harta, estoy cansada, estoy fastidiada.
No se ni qué ni por qué.
Estoy harta de escuchar lo mismo una y otra vez.
Estoy harta de sentir lo mismo aquí y allá y en todos lados.
Estoy harta de pensar las cosas dos veces. SIEMPRE.
He hecho tantas cosas, he visitado tantos lugares, y aún me falta tanto por hacer, tanto por pensar, tanto por ver...
Pero estoy tan cansada de llorar con ojos secos.
De gritar con la boca vacía.
Mis deleites musicales me recuerdan que nunca estoy.
Que nunca estoy en mi casa, que nunca estoy en tu vida, que nunca estoy ahí.
Quiero ir a Europa y vivir en el frío de las calles de piedra.