Perdóname Señor, pues he pecado. De pensamiento, de palabra y de...Nunca me aprendí los versos completos. Confieso que he pecado. He mentido, he dudado, he dañado, he sido lujuriosa. Absuélveme de mis pecados, pues mis rodillas están cansadas de tanto no doblarse. Perdón, pero no creo en el diablo. Sé que te parece algo ilógico, pero yo creo en todo lo que digo y lo que hago y lo que pienso y lo que siento, mas no creo en el diablo.
Creo que la maldad no viene de un lugar en llamas, sino del corazón humano.
Creo en un sólo Dios, padre todo poderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible...Nunca me lo aprendí completo.
Haz de pensar que es muy conveniente para mí creer en Dios y no en el diablo, mas no todo lo que es tiene un origen. El mal no tiene principio ni tiene fin. Simplemente es.
En cambio el bien, el bien fue creado una sola vez, a su imagen y semejanza, y la gente establece el final.
El individuo carece de bien cuando éste lo decide, y ahí empieza el mal. Uno tiene el control sobre la luz, y al igual que el mal, la oscuridad no fue creada, simplemente es. Creo que la oscuridad no es mas que la ausencia de luz, y el diablo existe en la ausencia de Dios.
Pues no hay peor infierno que pasar la eternidad del espíritu bajo la tierra, o dejar el espíritu terminar en la vida finita.
FYI
Il y a 15 ans