El deseo de tocar pianos nuevos en la búsqueda de nuestros fabulosos destinos, la razón de nuestra ida, es lo que nos mantendrá unidos por siempre.
Gracias a todos los que mancharon de tinta mi corazón al escribir sus versos, sus partituras, y sus vidas conmigo.
Nada es para siempre, ni siquiera la ausencia.
FYI
Il y a 15 ans